El indulto cambia toda la geografía política peruana

Para el también ex vicepresidente del país vecino, el indulto al ex Mandatario “es inobjetable e irreversible”.

Pablo Rodillo M.

(Lo de Kuczynski) fue un acto de maquiavelismo ostentoso, como nunca he visto en mi vida política”.

 

“Tengo la impresión de que el Presidente Kuczynski negoció su supervivencia política con Alberto Fujimori, vía Kenji Fujimori. Hace dos o tres años dije que el ex Presidente Fujimori seguía siendo una pieza muy importante en la política peruana. Y esto ha quedado demostrado el día 21 de diciembre cuando salva al Presidente Kuczynski de la vacancia presidencial”, asegura, desde Lima, Francisco Tudela, ex canciller y ex vicepresidente de Perú durante el gobierno de Alberto Fujimori.

—¿Qué le parece el indulto que fue concedido por el Presidente Kuczynski a Alberto Fujimori?

—Fue un acto de maquiavelismo ostentoso, como nunca he visto en mi vida política. Cuando los diez congresistas de Fuerza Popular, el Partido de Keiko Fujimori, tienen un voto divergente y votaron en abstención y salvaron al Presidente de ser vacado, quedó obvio ante el país que había un pacto bajo la mesa. De tal manera tampoco viene como una sorpresa. Esto ocurrió el 21 y el indulto fue dado el domingo. Naturalmente había fuerzas políticas que celebraban el triunfo del Presidente al no haber sido vacado, pero negaban la realidad. Los sectores más radicales de la izquierda pensaban que el Presidente no iba a cumplir la parte del trato que le correspondía y que era evidente ante todo el país.

—¿Fue tan evidente ese día?

—Por qué otra razón el hijo del ex Presidente Fujimori con otros congresistas desgajarían a Fuerza Popular para salvar al Presidente Kuczynski si no era porque tenía un pacto para salvar a su padre de la cárcel.

—¿A qué se refiere con un acto de maquiavelismo ostentoso?

—Kuczynski había repetido varias veces que no iba a indultar al ex Presidente Fujimori, excepto si una junta médica lo decretaba. Incluso propuso que hubiese una ley de arresto domiciliario, pero que el Congreso no quiso pasar. Entonces finalmente se ha dado el indulto humanitario.

—¿Algunos en Perú dudan de la legalidad del indulto?

—Es una prerrogativa constitucional del Presidente de la República. Este indulto humanitario al ex Presidente Fujimori tiene dos aspectos. Una cosa es el indulto y otra cosa es la gracia presidencial por la cual todos los procesos seguidos contra él, o en curso, se esfuman. Esto fue un indulto con gracia presidencial. El indulto humanitario en el caso del ex Presidente Fujimori —como lo ha señalado la junta médica y una infinidad de constitucionalistas de distintas teorías políticas— sí procede. Procede porque el ex Presidente está enfermo. Tiene cáncer, tiene una fibrilación auricular, tiene una serie de enfermedades más una depresión profunda; entonces, estas enfermedades ya no podían ser tratadas en la cárcel ni había hospitales alrededor de la cárcel. Y los tratados internacionales establecen sobre la materia que así como existen delitos muy
graves de derechos humanos, también existe la prohibición de utilizar la cárcel con condiciones inhumanas como una especie de muerte lenta contra un prisionero.
Eso era lo que estaba ocurriendo.

—¿Pero se sabía que esto iba a traer polémica?

—Naturalmente los sectores más radicales de la izquierda protestan y salen a las calles, pero no de manera numerosa tampoco. En las encuestas, el 70% de los peruanos está de acuerdo con el indulto. Es un indulto acorde al derecho internacional, con la prerrogativa constitucional que tiene el Presidente, es acorde con lo estipulado en el reglamento que rige el indulto, la junta médica en la cual ha participado el médico tratante porque él es el que expone a esta junta médica la condición de salud del reo. Todos los requisitos están ahí y es inobjetable e irreversible.

—¿A pesar de que algunos medios y personas en Perú dicen que van a ir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

—Eso es normal.

El futuro de PPK

Según el ex canciller peruano, “Kuczynski hizo un cálculo de física política. Porque evidentemente dar el indulto para un ex Presidente que no tiene una bancada significativa en el Congreso y cuyo apoyo principal estaba en los medios de comunicación, indultar a Fujimori implicaba perder ese apoyo de un sector importante de los medios. Esos medios que hasta el sábado elogiaban a Kenji Fujimori, hoy día lo odian”.

—¿Cuál fue el cálculo que hizo PPK?

—Debe haber estimado que en asuntos de gobierno, a partir de ahora, puede llegar a consensos con la bancada fujimorista. Y sustituye el apoyo de los medios que tenía por una suerte de gobernabilidad a través de consensos en el Congreso. Kuczynski pierde a la izquierda, pero gana a la centroderecha.

—Siendo PPK de centroderecha…

—Sí, pero cuando llegó al poder, lo hizo con el voto de la izquierda. Del antifujimorismo. Y el antifujimorismo ha jugado muy hipócrita y pensó que el Presidente no iba a cumplir su parte del trato, cosa que era de una ingenuidad absurda. El Presidente Kuczynski, para todo analista serio, y distanciado de las pasiones políticas, no podía sino cumplir su parte del trato.

—¿Esto cambia el panorama de la política peruana?

—Esto la reconfigura. Cambia todo el paisaje y la geografía política peruana.

—¿Que vendrá ahora?

—La izquierda va a cerrar filas contra el Presidente Kuczynski y él ahora va a tener que cerrar consensos con la mayoría (fujimorista) en el Congreso, cosa que tampoco será fácil.

—¿Puede que esta reconfiguración de la política peruana traiga estabilidad ahora?

—Yo creo que estabiliza. El indulto coincide en la etapa anual más tranquila de la política (el Congreso se va de vacaciones). Habrá protestas, marchas, editoriales sobre este asunto durante un par de semanas más, pero luego surgirán otros temas más importantes y el del indulto pasará a un segundo plano.

 

Entrevista publica en La Segunda de Chile

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